Miguel Guillermo

Amanecer en la montaña
Camino al cielo
Boca del Rio Veracruz
Hombreas y aves
trabajadores del mar
Marina frente al puerto
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SERIE: PESCADORES DE LA COSTA. Hombres y aves, pescadores del mar. Boca Del Río, Veracruz, 2017.

Nació en Nuevo León, México en 1950. En este grupo de seis fotografías no
hubo una intención de representar una unidad temática, técnica o
conceptual en su conjunto. Sin embargo, al menos tres de ellas se encuentran ligadas al trabajo de la pesca en el mar, una forma rudimentaria de esta actividad con la que algunos hombres sobreviven en las proximidades de la costa. Una combinación de esfuerzo entre hombres, aves y a menudo delfines para la localización de cardúmenes es lo que distingue esta forma de pesca tan antigua como el mundo. Pero esto no tiene que ver con la fotografía; con ella tiene que ver la luz del amanecer y la forma en que a contraluz se delinean las siluetas oscuras de los objetos y seres que el espectador ve frontalmente. También se relaciona con los tonos que otros objetos expuestos adquieren cuando el sol irrumpe con colores rojos, naranjas y después amarillos en el azul y el gris que aún refleja la oscuridad que se retira. La realidad del día sufre un revuelo cotidiano de cielos violeta, rojos y amarillos y mares chispeantes de verde con amarillo y naranja que dura apenas unos instantes del amanecer, cada uno de combinaciones deslumbrantes que asombran como una revelación.

He was born in Nuevo León, Mexico, in 1950. In this group of six photographs there was no intention to represent a thematic, technical or conceptual unit as a whole. However, at least three of them are linked to the work of fishing in the sea, a rudimentary form of this activity with which some men survive in the vicinity of the coast. A combination of effort between men, birds and often dolphins for the location of schools is what distinguishes this form of fishing as old as the world. But this has nothing to do with photography; with it, it has to see the light of dawn and the way in which the dark silhouettes of the objects and beings that the spectator sees frontally are outlined against the light. It is also related to the tones that other exposed objects acquire when the sun bursts with red, orange and then yellow colors in the blue and gray that still reflects the retreating darkness. The reality of the day suffers a daily commotion of violet, red and yellow skies and sparkling seas of green with yellow and orange that lasts just a few moments of dawn, each one of dazzling combinations that amaze as a revelation.